La Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo de Las Palmas (FEHT), prefiere guardar silencio tras la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Canaria (TSJC) de reactivar la tasa turística, aprobada por el Ayuntamiento de Mogán y que había quedado suspendida tras la demanda presentada por la FEHT. Los empresarios recuerdan que el tema «está judicializado» y confían en contar cuanto antes con una sentencia firme.
En su resolución, los magistrados consideran que los perjuicios alegados por la patronal turística son «meramente económicos y por tanto susceptibles de ser íntegramente reparados» por el Consistorio en caso de que el recurso interpuesto por la FETH finalmente prospere. El tribunal argumenta en su auto que la aplicación de la tasa «no implica, en modo alguno, que la vigencia de la norma en cuestión tenga virtualidad para provocar unas consecuencias de tal entidad que impidan sustanciar y resolver la presente impugnación jurisdiccional con absoluta normalidad», concluyendo que no resulta preciso mantener la suspensión de la ordenanza municipal.
La alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, reaccionó de forma inmediata al conocer la noticia, lanzando un mensaje político: «A pesar de la patronal hotelera, el PSOE y NC, Mogán sigue avanzando». Esta declaración pone de manifiesto la tensión política que rodea a esta tasa, que enfrenta al gobierno municipal con parte de la oposición y el sector empresarial turístico.
La tasa turística de Mogán, que se aplica desde 2022, tiene como objetivo financiar servicios municipales relacionados con el turismo, como la limpieza de playas, el mantenimiento de espacios públicos y la mejora de infraestructuras. En su primer año de aplicación, el impuesto reportó al municipio aproximadamente 1,2 millones de euros de ingresos adicionales. El Ayuntamiento defiende que se trata de una cantidad moderada (equivalente a 1,05 euros por semana por turista) que no afecta a la competitividad del destino.