El dispositivo especial organizado con motivo de la visita del Papa León XIV a Tenerife concluyó con un balance «altamente satisfactorio», según destacó el Cabildo insular, que subrayó el correcto funcionamiento de los servicios de seguridad, emergencias y transporte durante una jornada que movilizó a miles de personas y registró más de 268.000 desplazamientos en transporte público.
La visita papal, celebrada el pasado 12 de junio, supuso uno de los mayores retos organizativos afrontados por la isla en los últimos años. Para garantizar el desarrollo de los actos y la seguridad de los asistentes, el Cabildo activó el Plan de Emergencias Insular (PEIN) y coordinó un amplio operativo en el que participaron cerca de 500 profesionales de distintos servicios públicos.
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, valoró positivamente el resultado del dispositivo y aseguró que la isla volvió a demostrar su capacidad para acoger acontecimientos de relevancia internacional.
«Tenerife ha demostrado una vez más su capacidad para organizar y gestionar con garantías acontecimientos de dimensión internacional, gracias a la coordinación entre administraciones, la profesionalidad de los servicios públicos y el comportamiento ejemplar de la ciudadanía», afirmó.
Más de 400 efectivos de seguridad y emergencias
El operativo contó con la participación de más de 400 efectivos de seguridad y emergencias, respaldados por 18 ambulancias, 15 patrullas sanitarias, seis dotaciones de Bomberos de Tenerife, nueve vehículos de transporte avanzado del IASS y más de medio centenar de voluntarios.
Además, se habilitó un hospital de campaña en el Recinto Ferial de Tenerife para reforzar la capacidad asistencial durante los actos programados.
A lo largo de la jornada se atendieron 53 incidencias sanitarias, la mayoría relacionadas con las altas temperaturas registradas, aunque todas fueron resueltas con rapidez y sin consecuencias graves.
La concentración principal, celebrada en la explanada del Puerto de Santa Cruz de Tenerife y que reunió a más de 30.000 personas, transcurrió sin incidentes destacables y en un ambiente de absoluta normalidad.
El transporte público, clave para la movilidad
La gestión de la movilidad se perfilaba como uno de los principales desafíos de la visita papal. Para afrontarlo, cerca de un centenar de profesionales trabajaron específicamente en la planificación y coordinación de los desplazamientos, logrando que los cortes y restricciones de tráfico previstos se desarrollaran sin incidencias relevantes.
Titsa registró durante la jornada un total de 210.045 viajeros, después de reforzar su oferta con 10.000 plazas adicionales destinadas a facilitar el acceso a los actos programados.
Por su parte, Metrotenerife transportó a 58.683 pasajeros, consolidando al tranvía como una infraestructura fundamental para absorber la elevada demanda de movilidad generada por el evento.
En conjunto, ambos servicios sumaron más de 268.000 desplazamientos, una cifra que refleja la elevada utilización del transporte público durante la visita del Pontífice.
La operativa del tranvía fue adaptada a las exigencias de seguridad mediante la circulación de unidades dobles y frecuencias de paso cada diez minutos. El servicio comenzó a recuperar progresivamente la normalidad a partir de las 14.00 horas y quedó completamente restablecido a las 16.00 horas.
También la circulación en la autopista TF-5 fue reabierta con normalidad a las 16.00 horas, mientras que el resto de la red viaria recuperó paulatinamente su funcionamiento habitual durante la tarde.


