La borrasca Therese, calificada como “histórica” por la Agencia Estatal de Meteorología debido a su persistencia, comenzará a abandonar el archipiélago canario este miércoles. Según las previsiones, a partir de las 18:00 horas ya no quedará ningún aviso activo por lluvias, aunque no se descartan precipitaciones débiles hasta el próximo sábado.
En estos momentos, continúa vigente el aviso amarillo en las islas occidentales hasta las 12:00 horas, mientras que hasta las 18:00 podrían mantenerse zonas bajo vigilancia que afectarían especialmente al oeste de Gran Canaria y de Tenerife.
La previsión de la Aemet apunta a una progresiva “vuelta a la normalidad” a partir de este jueves, con la retirada paulatina de la inestabilidad, aunque podrían registrarse lluvias débiles en las islas occidentales y en Gran Canaria. De cara al inicio de la Semana Santa, se espera un tiempo estable en el conjunto del archipiélago.
El delegado de la Aemet en Canarias, David Suárez, explicó a EFE que el episodio más complicado de la semana se produjo este martes: por la mañana en Gran Canaria y por la noche en Tenerife. En el caso de Gran Canaria, los avisos se emitieron con escasa antelación debido a la incertidumbre de los modelos meteorológicos.
Especialmente compleja fue la situación en el norte de Tenerife, donde se activó el aviso rojo hasta la pasada medianoche. Allí, células convectivas con intensa actividad eléctrica permanecieron prácticamente estáticas sobre el relieve insular, generando precipitaciones torrenciales. En la estación de Tacoronte se alcanzó una intensidad máxima de 60 litros por hora, una cifra que, según Suárez, “es una barbaridad”.
Durante la semana, los servicios meteorológicos lograron anticipar gran parte del episodio con avisos, incluso de nivel naranja, con hasta 72 horas de antelación. Sin embargo, la evolución errática del núcleo de la borrasca a partir del fin de semana complicó la predicción. “El posicionamiento del núcleo 50 kilómetros al oeste o al este cambia mucho las zonas de impacto en un territorio insular y fragmentado como Canarias”, subrayó el delegado.
Esta variabilidad quedó patente en los registros del martes, cuando en algunos puntos de Gran Canaria se superaron los 100 litros por metro cuadrado en 24 horas, mientras que a apenas 30 kilómetros las precipitaciones no alcanzaron los 5 litros.
A falta de un análisis más detallado, varias estaciones de la red principal de la Aemet han acumulado más de 600 litros por metro cuadrado a lo largo de la semana. Solo en las últimas 24 horas, la estación del Roque de los Muchachos registró 242,8 litros.
Para David Suárez, no hay dudas sobre el carácter excepcional del episodio: “sí lo es por su persistencia”. Aunque recuerda que en otras ocasiones se han activado avisos rojos durante varios días, como con el paso del ciclón tropical Ciclón Hermine 2022, en el caso de Therese sus efectos se han prolongado durante toda una semana.


