El Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna, a través de su área de Comercio, presentó este martes el libro ‘Panaderas y reposteras. Mujeres en el comercio de La Laguna’, una obra que rinde homenaje al papel desempeñado por las mujeres en los oficios vinculados al pan y la repostería en el municipio.
El acto contó con la participación de la concejal de Comercio, Estefanía Díaz, y del director y coordinador de proyectos de Cultania, Gestión Integral del Patrimonio Cultural, Josué Ramos.
Durante su intervención, Díaz subrayó la relevancia de esta publicación, destacando que “esta obra reconoce el trabajo de generaciones de mujeres que han sostenido oficios esenciales para la vida de nuestros barrios y pueblos. Su esfuerzo, su dedicación y su capacidad de adaptación han sido fundamentales para mantener vivo el comercio de proximidad en La Laguna”.
La publicación constituye el segundo volumen de una serie dedicada al papel de la mujer en el comercio local. En esta ocasión, el libro profundiza en los oficios relacionados con la cultura cerealista y la elaboración de pan y dulces, actividades que han tenido un peso determinante en la historia económica y social de Canarias.
A través de testimonios, historias de vida y documentación, la obra pone de relieve cómo estas mujeres han desempeñado múltiples funciones, desde la producción hasta la gestión y la venta, contribuyendo de forma decisiva al sustento de sus familias y al desarrollo de sus comunidades.
Por su parte, Ramos destacó el valor del proyecto como ejercicio de memoria colectiva: “este libro es un ejercicio de memoria y de reconocimiento a todas aquellas mujeres que han trabajado en estos oficios, muchas veces desde el anonimato. Recuperar sus historias nos permite comprender mejor nuestra identidad y el valor del comercio tradicional”.
‘Panaderas y reposteras’ también analiza la evolución de estos oficios, desde las labores tradicionales vinculadas al cereal y la elaboración artesanal hasta su transformación en la actualidad. A pesar de los cambios, la obra subraya el mantenimiento del vínculo con la comunidad y el carácter cercano del comercio local.
En este sentido, la edil lagunera insistió en que “las panaderas y reposteras han sido, y siguen siendo, un pilar fundamental del comercio de proximidad. Su trabajo no solo ha garantizado el abastecimiento de productos básicos, sino que ha contribuido a construir comunidad y a mantener vivas nuestras tradiciones”.


