Varios testigos han identificado como líder a uno de los cinco acusados de patronear un cayuco en el que fueron recuperados tres cadáveres, un cuarto ocupante falleció en el crucero que los rescató y otros 80 se supone que murieron durante la travesía y sus cuerpos fueron arrojados al mar.
En cambio, ninguno de ellos ha señalado como patrón al otro procesado que se ha sentado este martes en el banquillo de los acusados en la Audiencia de Santa Cruz de Tenerife, en tanto que los tres restantes se encuentran fuera de la isla.
Las defensas han pedido sin éxito que se juzgue a todos a la vez, a lo que se han opuesto la Fiscalía y el Tribunal para no dilatar más los plazos, máxime teniendo en cuenta que los dos que hoy han comparecido permanecen desde entonces en prisión provisional.
A los cinco encausados se les atribuyen los delitos de favorecimiento de la inmigración ilegal, homicidios y lesiones, por los que la Fiscalía pide penas que oscilan entre los 21 años para el principal acusado y 17 años y ocho meses para los cuatro restantes.
Uno de los supervivientes de la travesía, que duró unos 20 días desde que partieran desde Nuakchot, ha declarado, tras un biombo y con la ayuda de un traductor, y ha señalado sin género de dudas al supuesto líder del grupo de personas a cargo de la embarcación.
Del otro ha dicho que viajaba en la zona de popa, donde estaban instalados los motores, zona acotada para los presuntos patrones, pero que era un viajero más.
Ha deslizado que su mujer y uno de los dos hijos con los que viajaba en el cayuco, además de una sobrina, fallecieron de forma violenta, y que él también sufrió maltrato físico y amenazas por parte de los presuntos patrones.
Ambos perdieron la vida un día antes de que el cayuco fuera asistido por la tripulación de un petrolero, que les arrojó comida y agua y se mantuvo a su lado hasta la llegada de un crucero, que fue el que trasladó a los 68 supervivientes hasta el puerto de Santa Cruz de Tenerife, aunque uno de ellos murió a bordo.
Este testigo ha contado que los supuestos patrones, además de relevarse en el manejo del timón se encargaban de repartir la comida y el agua, y que también daban órdenes de arrojar por la borda los cadáveres de quienes iban muriendo durante la travesía, conforme se iban quedando sin provisiones.
Otro superviviente ha declarado por videoconferencia desde Lugo que ignora quiénes manejaban el cayuco y que solo identificó a través de unas fotos que le enseñaron a uno de los procesados pero porque repartía víveres.
Una inspectora de la Brigada de Fronteras de la Policía Nacional ha explicado que debido al mal estado físico de los supervivientes la toma de declaraciones en sede policial se demoró una semana.
Ha indicado que los testimonios fueron coincidentes sobre detalles del viaje y que varios identificaron al principal acusado como el líder de los encargados del cayuco.
Ella misma lo ha hecho en el juicio, no así a su compañero de banquillo.
Ha contado que la Policía se basó en las declaraciones de siete testigos en fase de instrucción que han sido reproducidas en sala sin éxito, debido a que el sonido era inaudible, además de las imágenes tomadas por el petrolero y por el crucero.
En ellas se ve a los supuestos patrones haciendo gestos con los brazos pidiendo ayuda, con chalecos salvavidas y en mejores condiciones de salud que el resto de los tripulantes de la barcaza.
La inspectora ha justificado que el testigo que ha declarado hoy en el juicio tardara seis meses en contar lo sucedido a la Cruz Roja y luego a la Policía porque estaba en shock.
El fiscal ha apuntado que lo relatado sobre la supuesta muerte violenta de su mujer e hijo ha sido remitido a Fiscalía por si pudiera dar lugar a un nuevo procedimiento.
El secretario de las diligencias policiales ha ahondado en que las declaraciones de los testigos fueron coincidentes y que en estos casos suelen ser «muy garantistas» cuando de lo que se trata es de dilucidar responsabilidades penales.
Tras el intento infructuoso de reproducir los testimonios de siete testigos grabados en fase de instrucción -«es absurdo seguir oyendo esto», ha dicho el presidente de la Sala-, se ha suspendido el juicio, que se retomará el próximo día 12 con las periciales forenses y las declaraciones de los acusados