Canarias está experimentando este verano un nuevo episodio de proliferación de cianobacterias, conocidas popularmente como microalgas. Por ello, el Gobierno de Canarias, ha encomendado la tarea de control ambiental a dos embarcaciones ubicadas al sur de las dos islas capitalinas, de Tenerife y Gran Canaria.
Estos dos barcos de la empresa pública Tragsatec están destinados a la vigilancia de las zonas de especial conservación marina de la franja de Teno-Rasca, en Tenerife, y de Mogán, en Gran Canaria. Ambas embarcaciones recogen el agua y retienen las partículas y residuos flotantes. De esta manera, las cianobacterias quedan acumuladas en la cubeta y su contenido se traslada a un gestor de residuos orgánicos.
La misión principal de las embarcaciones de Tragsatec es la vigilancia de las franjas marinas protegidas, en especial de los cetáceos y tortugas, además de realizar tareas de recogida superficial de residuos marinos.
Cabe recordar que el sur grancanario ha experimentado este fenómeno en los últimos días: en concreto, una gran mancha en el mar hizo acto de presencia el pasado jueves entre la playa del Águila y la playa del Cura, según publicó Canarias 7. Este verano se ha confirmado también la presencia de bloom en la costa de Las Palmas de Gran Canaria, Telde, Mogán y San Bartolomé de Tirajana.
Durante este mes de agosto también se ha detectado la presencia masiva de cianobacterias en zonas del sur de Tenerife como las costas de Adeje, Granadilla, Fasnia y Arico, donde los responsables municipales han desaconsejado el baño.