Después de la reunión con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, las Fuerzas Armadas, el ministro del Interior y Juan Jesús Vivas, presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta; el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, calificaba la entrada masiva de personas desde territorio marroquí a España como «un ataque, como una violación de la integridad territorial de España». Añadía la condena a lo sucedido y por las víctimas mortales, que hasta la fecha, autoridades policiales cifran en 41personas.
También ha agradecido la cooperación institucional con la Ciudad Autónoma, incidiendo en la idea de respaldo y acompañamiento a la población ceutí: «El Gobierno de España esta con la ciudad de Ceuta. Nos hacemos cargo de la situación de angustia que están viviendo». Añade que todos los recursos del Estado se pondrán a disposición Ceuta «para garantizar la seguridad de los ceutíes y garantizar la convivencia».
«En las interlocuciones con las autoridades marroquíes subyace la lectura interesada que las mafias que trafican con seres humanos han hecho de la sentencia del Tribunal Supremo», explica Sánchez. Decisión judicial mediante la cual el tribunal dice que no tienen encaje en las repatriaciones en frontera relativas a aquellas personas que entren en España a nado, por el mar, por considerar que no existe una frontera física, como sí existe cuando se atraviesa una frontera terrestre. «Esta es la situación, esta lectura de la sentencia ha corrido como la pólvora por las redes de mafias y ha producido una avalancha de las características y dimensiones que vivimos en el día de ayer», terminaba de explicar el presidente.
Hacía balance también de la buena situación, hasta la fecha, de las relaciones entre Marruecos y España y del descenso de la llegada de personas migrantes a las costas del territorio nacional: «En los últimos años hemos visto una reducción sistemática de la llegada de flujos migratorios de origen irregular. En lo que va de año, estos se han reducido un 36%, el año pasado se registro una reducción de un 40%».
Finalizaba el presidente su comparecencia garantizando efectivos en las calles de Ceuta para garantizar la seguridad de la ciudad y con e despliegue de «boyas en el espigó para crear una barrera física en términos visuales que pueda facilitar la devolución en frontera». Asimismo, insistía en que la cooperación con Marruecos para agilizar la devolución de las personas que ayer entraron en territorio nacional, unas 50.000 según datos de Interior, y para que se materialice su regreso cuanto antes.


