La Asociación para la Conservación de la Biodiversidad Canaria (ACBC) ha mostrado su preocupación por el actual estado de conservación de la península de Jandía, en la isla de Fuerteventura y ha trasladado al Cabildo la urgencia de reforzar la protección y recuperación de su biodiversidad vegetal, uno de los territorios de mayor singularidad natural del archipiélago.
En un comunicado, la asociación de científicos y conservacionistas ha afirmado este martes que esta zona es una de las más amenazadas por culpa del ganado suelto, el turismo y los efectos del cambio climático.
Este espacio, situado en el extremo sur de Fuerteventura, destaca por sus paisajes desérticos, con grandes playas vírgenes, campos de dunas y abruptos riscos coronados por cresterías que capturan las nieblas de los alisios.
En este territorio sobreviven más de una decena de plantas exclusivas, entre ellas especies únicas de cardón, margarita, tajinaste, cañaheja, bientequiero o tabaira, muchas de ellas persisten en diminutos refugios en riscos inaccesibles, donde las brumas aportan humedad y cabras y conejos no pueden acceder con facilidad.
Desde la asociación, señalan que la degradación histórica de la vegetación de Jandía, causada principalmente por la presencia continuada de ganado asilvestrado, especialmente cabras, y por el impacto de los conejos, ha reducido drásticamente la vegetación original.
Aunque en el pasado se instalaron algunos vallados para proteger determinadas zonas, la falta de mantenimiento ha reducido su eficacia y actualmente estos animales acceden con facilidad a las áreas más sensibles, dificultando la regeneración natural de muchas especies, aseguran.
En este sentido, proponen que, “con inteligencia y determinación conservacionista”, se desarrolle un proyecto de protección y restauración integral, dotado de medios suficientes. Ambas entidades consideran que existen medidas viables que no requieren grandes inversiones, sino planificación, coordinación y el refuerzo de algunos recursos humanos.
Entre las actuaciones prioritarias propuestas figura el reforzamiento poblacional de las especies más amenazadas, mediante su cultivo y reintroducción. Para ello se plantea iniciar los trabajos encaminados a la propagación de todos los taxones en peligro de extinción exclusivos del macizo, con el objetivo de obtener plantas aptas para su futura introducción en el medio natural.