Casi dos meses después de uno de los mayores desalojos en Canarias, un grupo de 20 personas continúa su protesta junto al edificio Chasna A en Costa del Silencio, Arona, a pesar de las denuncias por ocupación ilegal interpuestas por la propiedad.
El desalojo, que tuvo lugar el pasado 12 de marzo en el edificio Chasna A, afectó a 270 personas que habitaban un inmueble sin terminar desde la década de los 70. Los afectados mantienen su protesta por buscar amparo judicial y critican la falta de alternativas habitacionales por parte del Ayuntamiento.
Pese a las ofertas de ayuda económica que hay para el alquiler de viviendas, estas resultan insuficientes debido a los altos precios del sur de Tenerife y al agotamiento de los fondos en seis meses. Además, los desalojados denuncian la disminución de las ayudas recibidas de ONG y entidades, así como la gestión insatisfactoria de las administraciones locales y regionales.
El grupo de personas que continúa resistiendo frente al edificio Chasna cuestiona la existencia de informes técnicos exhaustivos que respalden los problemas estructurales del edificio, alegando una posible confusión entre las unidades habitacionales afectadas.
A pesar de las dificultades, los desalojados continúan firmes en su lucha, sin intención de levantar su campamento de protesta ni reubicarse, demostrando así su determinación por hacer valer sus derechos y encontrar una solución a su situación.