Vecinos de San Lorenzo, en Las Palmas de Gran Canaria, denuncian los ruidos y la contaminación que se producen por la extracción de áridos de la cantera. Además, indican que esta explotación no respeta la normativa de distancia respecto a las casas, lo que afecta gravemente a personas enfermas y con problemas respiratorios.
Una situación que llevan sufriendo desde hace más de 35 años y en la que afirman que nadie les ha tenido en cuenta. Sin embargo, la presidenta de la Asociación de Vecinos Lugar de Lugarejo de San Lorenzo, Xili Guzmán, asegura que «la actividad que se lleva a cabo en la explotación ha cambiado con respecto al pasado, en la actualidad se trabaja con maquinaria moderna por lo que se siente la tierra a veces».
Desde la Dirección General de Industria del Gobierno de Canarias explican que «la cantera cuenta con una concesión indefinida autorizada en el año 1973 para una actividad extractora basada en la primera Ley de Minas», por lo que tendrá continuación hasta el agotamiento de recursos.
Por otra parte, el Cabildo de Gran Canaria admite que «el Cabildo fue consultado y planteó si era oportuna una evaluación de impacto ambiental», pero desde el consistorio insular insisten en que es competencia del Gobierno de Canarias.