El Consejo de Ministros acordó este lunes declarar zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil (ZAEPC, comunmente denominada zona catastrófica, todo el área dañada por el incendio que se inició el pasado 16 de agosto en los montes de Arafo (Tenerife) y que ha arrasado una superficie aproximada de 14.751 hectáreas.
La declaración de ZAEPC se extiende también a otros 36 incendios forestales registrados desde el pasado 24 de junio en distintos puntos de las comunidades autónomas de Andalucía, Canarias, Castilla y León, Comunidad Foral de Navarra, Castilla-La Mancha, Comunitat Valenciana y Extremadura.
La declaración de “zona catastrófica” implica la adopción de medidas como ayudas para aliviar los costes de daños en viviendas o producciones económicas, compensaciones a las administraciones por gastos o bonificaciones fiscales.
Según las cifras aportadas por el Cabildo, las pérdidas en el área de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias se cuantifican en unos 64 millones de euros (64.008.344,73 euros), mientras que en el área de Industria, Comercio, Sector Primario y Bienestar Animal rondan los 14,2 millones de euros (14.255.000 euros) y en el de Movilidad unos 2,1 millones de euros (2.149.857,15 euros). En total, más de 80 millones.
El consejero de Sector Primario y Bienestar Animal, Valentín González, explicó la semana pasada que “el sector primario es uno de los sectores más afectados por el incendio. Se ha hecho una valoración por parte de los cuatro servicios técnicos de la consejería -Agricultura, Ganadería y Pesca, Estructura Agraria y Calidad y Valorización Agroalimentaria- y las pérdidas ascienden a 11,3 millones de euros, a los que hay que añadir unos 3 millones de euros relacionados con la pérdida de la actividad económica como el cierre de establecimientos o los trabajos de limpieza”.
“Se han perdido un total de 635 hectáreas de superficie de suelo agrario, donde se han producido daños por valor de 7,5 millones. Hay superficie afectada de una forma temporal que podría recuperarse en uno o dos años y luego hay superficies donde la recuperación será nula. Hablamos de afección a castaños, frutales y, fundamentalmente, a infraestructuras hidráulicas, son las que se han visto más afectadas en el ámbito agrario”, indicó González.
Asimismo, señaló que “en el ámbito ganadero, hemos valorado en 1,5 millones las pérdidas y daños ocasionados por el incendio y fundamentalmente se han visto afectadas cuadras, cuartos de aperos, así como pérdidas en producción de leche y elaboración de quesos, como consecuencia del propio proceso de desalojo”.
Valentín González lamentó el daño que ha sufrido el ámbito de la apicultura: “La línea de producción se ha visto muy afectada y ha supuesto la desaparición de más de 3.500 colmenas, a lo que hay que añadir a pérdida de la retama y de los castaños, que era el ecosistema propio de las abejas. Esa afección especial al ámbito apícola ha hecho que vayamos a convocar, la próxima semana, y con carácter de urgencia, la Mesa Insular de la Apicultura, para valorar las actuaciones de forma conjunta con el sector”.
Finalmente, las afecciones en las infraestructuras relacionadas con Balten (Balsas de Tenerife) se cuantifican en unos 900.000 euros, aproximadamente. “Son afecciones provocadas por la extracción de agua que ha dañado las balsas de Aguamansa y San Antonio y otros depósitos. La pérdida de agua de riego será una consecuencia que debemos valorar también en cuanto el incendio esté controlado”, finalizó González.