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La macrooperación urbanística del constructor en Punta Larga (Candelaria)
La macrooperación urbanística del constructor en Punta Larga (Candelaria)

Mencey Plasencia

La macrooperación urbanística del constructor en Punta Larga (Candelaria), bajo sospecha
20/02/2019

La macrooperación urbanística del constructor en Punta Larga (Candelaria), bajo sospecha

El edil de Urbanismo reconoce problemas para cumplir con el acuerdo plenario de 2017 para encargar un dictamen que aclarare si, en un expediente de 40 años incompleto ya que han desaparecido cientos de documentos clave, se oculta un nuevo 'pelotazo'

El Ayuntamiento también quiere el informe jurídico para confirmar que puede obligar al empresario a construir un gran parque a cambio del aprovechamiento edificatorio que se le permitió en Punta Larga

Los años de continuos de retrasos, entre procesos electorales, ayudaron a que la inauguración del “Parque más grande de La Laguna” se convirtiera la semana pasada en un nuevo un acto electoralista. Por seis millones de euros públicos, y con las elecciones a la vuelta de la esquina, por fin en Las Mantecas se abrió el parque prometido: de los casi 60.000 metros cuadrados de terreno del antiguo Hogar Gomero que el Cabildo de Tenerife le compró a la Universidad de La Laguna, 30.000 metros cuadrados son de esparcimiento, zonas verdes y de juego de las que presumieron, posando para la foto junto a varios menores, varios candidatos de Coalición Canaria a las próximas elecciones a falta de las personas candidatas a las Generales ya que aún no se conocía su convocatoria.

Esos 30.000 metros cuadrados son casi también los que ocupa otro parque urbano en del municipio de Candelaria pero sólo lo hace sobre el papel, sobre algunos de aquellos viejos documentos oficiales con rango de Ley que, a diferencia de otros, no han desaparecido del archivo que debe custodiar la Secretaría municipal y otros que tampoco encuentran en la Dirección General de Urbanismo del Gobierno de Canarias.

Más allá de planos coloreados en verde en el Plan General, El Parque Urbano de Candelaria sólo es un gran descampado que dedica su sexta parte a un Parque de Perros publicitado por el propio Ayuntamiento. Está situado junto a la entrada y la salida de la TF-1 al municipio por ‘Punta Larga’, el nombre de la zona de Caletillas que se ha levantado, en gran parte, sobre el suelo del que Antonio Plasencia era el único propietario.

A cambio del aprovechamiento urbanístico que consiguió para sus edificios, el empresario se comprometió, desde el  Plan Parcial de PuntaLarga que él mismo  presentó hace 40 años, a construir con fondos propios y ceder al Ayuntamiento las vías y zonas verdes de la urbanización de la zona, en base al Texto Refundido de la Ley del Suelo de 1976 que, como recuerda el propio Plasencia en el documento presentado, establece que los medios económicos “serán aportación particular del promotor”.  El promotor no debía saber con certeza el contenido y alcance de los compromisos urbanísticos que estaba asumiendo, y a cuyo cumplimiento Antonio Plasencia vinculaba y comprometía no solo “todos los efectivos económicos de que dispone el propietario”, sino incluso su “solvencia moral y económica”.

Aunque el empresario logró que se le contabilizara como zonas verdes los barrancos de la zona (aumentando así su coeficiente edificatorio) con el desarrollo de un planeamiento (con muchas sombras debido a las irregularidades detectadas en informes jurídicos previos encargados por el Ayuntamiento  y a la desaparición de expedientes), y el consiguiente aumento de aprovechamiento,  quedó dibujada una gran zona verde junto a la TF-1, el  Parque Urbano de Puntalarga .

El mismo día que se inauguraba el Parque Urbano más grande de La Laguna, este pasado 13 de febrero, Mírame TV preguntaba por el de Candelaria a su Ayuntamiento. Y, en concreto, por el acuerdo plenario alcanzado el 9 junio de 2017 tras la segunda moción presentada por la concejal de Sí Se Puede Mayca Coello después de que, también en 2012, solicitara que el Consistorio reclamara a la Junta de Compensación, presidida por Antonio Plasencia, la construcción de esta gran zona verde. 

A diferencia de 2012 y de lo que decidieron los entonces alcalde y concejal de Urbanismo (condenados por prevaricar a favor de Antonio Plasencia al otorgarle a dedo las obras del campo de fútbol al otro lado del barranco que lo separa del Parque urbano),  en este actual mandato también del PSOE en el Gobierno municipal, la alcaldesa Mari Brito y el concejal de Urbanismo Fernando Alduán sí se comprometieron, en sesíon plenaria con el voto a favor de su grupo, a encargar nuevos informes jurídicos, tanto a la Secretaría municipal como a expertos externos, para terminar de aclarar no sólo si es el empresario debe construir el parque (o le corresponde al Ayuntamiento, como defendieron Vecinos X Candelaria y Partido Popular tras reconocer que hablaron con los propietarios de suelo), sino también dilucidar si, como declaró la concejal de Sí Se Puede en base a la consulta de las partes del expediente disponibles,  “existe una situación urbanística realmente oscura y presuntamente ilegal” en torno a la figura de Antonio Plasencia.

Sin embargo, casi dos años después de ese acuerdo plenario, ni el Secretario Municipal ha hecho su informe ni se ha encargado el informe externo. Aunque el pasado 15 de febrero el concejal de Urbanismo Fernando Alduán aseguró a Mírame TV que podría firmar la providencia para encargar ese informe externo ese mismo día, el Ayuntamiento ha aclarado que, hasta el momento de la publicación de este reportaje “los juristas están estudiando cómo proceder y, a día de hoy, no lo han resuelto”. El problema está en que el Secretario municipal, Octavio Fernández, máxima autoridad jurídica del Consistorio, llegó a poner reparos a la contratación externa considerando que existía en el consistorio personal capacitado para la elaboración del complejo dictamen jurídico pero, después de haber sido él mismo incapaz de realizar el dictamen… “los juristas están estudiando cómo proceder y, a día de hoy, no lo han resuelto”. Un retraso que tendrá que explicar el Gobierno y propio Secretario municipal en próximo pleno del 22 de febrero, a solicitud de Si Se Puede por la pregunta por escrito presentada este pasado lunes por la concejal que arrancó el acuerdo plenario en 2017.

La intención del concejal de Urbanismo es volver a contratar a Natura Consultoría y Gestión SL, la misma empresa que en 2008 ya entregó un informe jurídico  previo en el que los expertos urbanistas Javier Díaz Reixa y José María Garrido concluyeron que le corresponde a la Junta de Compensación, en la que la propiedad mayoritaria le corresponde a Antonio Plasencia y a sus sociedades mercantiles implicadas, el cumplir con las obligaciones y cargas de urbanización, cesión y equidistribución y los compromisos urbanísticos que se derivan originariamente del Plan Parcial Punta Larga entre los que  figuraban los de dotar al ámbito de zonas verdes adecuadamente acondicionadas y áreas de juego para niños debidamente equipadas con elementos idóneos.

Los expertos encargados del dictamen advirtieron entonces de las “considerables dificultades” para recopilar la información y documentación necesaria “resultando extremadamente llamativo que, en un asunto de tanta importancia y de tan notorias repercusiones urbanísticas y económicas, la documentación obrante en las dependencias municipales sea manifiestamente insuficiente, presentando lagunas incomprensibles que impiden o dificultan el análisis urbanístico requerido”.  Unas “lagunas informativas o documentales son detectables, incluso en la documentación técnica y administrativa obrante en el archivo de planeamiento de la Dirección General de Urbanismo, de donde ha desaparecido todo vestigio de la cartografía del Plan Parcial Punta Larga, pudiendo consultarse únicamente el plano de zonificación, sin que hayan podido analizarse los planos relativos a la estructura de la propiedad (cuya aportación fue requerida como condición en el trámite de aprobación definitiva), al estado inicial de los terrenos, a las condiciones de urbanización, etc”.

 La complejidad  que supone realizar un nuevo informe jurídico y especialización que requiere se debe al amplio periodo a estudiar y que incluye la busqueda y posterior análisis de multitud de documentos públicos (entre ellos algunos que la Secretaría municipal, encargada de su custodia, ha reconocido por escrito que no sabe donde se encuentran y los desaparecidos de la Dirección General de Urbanismo del Gobierno de Canarias)  y a las modificaciones del planeamiento y cambios legislativos que se han producido en las cuatro décadas de Democracia. 

Cuando Antonio Plasencia se instaló en Candelaria en los años 80

 Aunque esta historia comenzó en la Dictadura con el Plan General de Candelaria de 1967 y su desarrollo la década de los 70, mediante el instrumento de los Planes Parciales, fue el 30 de junio de 1979 cuando un tal “don Antonio Plasencia Santos” presenta, en su nombre (necesaria resultará, en este caso, la redundancia), un escrito sometiendo a trámite el Plan Parcial de Punta Larga que obtiene el informe favorable de la Secretaría Municipal ese mismo día.

Dos días después, también informa favorablemente el arquitecto municipal y, tras publicarse en el boletín oficial en pleno julio y cumplir el periodo de información pública en el caluroso agosto, los concejales del Ayuntamiento, presidido por el entonces alcalde del PSOE Miguel Ángel González Marrero,  acudieron al pleno un día 24 de ese mes vacacional de 1979 para aprobar el Plan Parcial de “don Antonio Plasencia”.  Una vez superado el trámite, la entonces Comisión Provincial de Urbanismo aprueba definitivamente el Plan Parcial de Punta Larga de Antonio Plasencia el 31 de enero de 1980. El 2 de octubre de ese año Antonio Plasencia constituiría su gran empresa, su sociedad mercantil matriz, el germen de muchas otras (algunas también posteriormente implicadas en este proyecto) con el nombre del macrooperación urbanística que supondría su lanzamiento: Promotora Punta Larga SL .

    "Cuando nos instalamos en Candelaria sobre los años 80, los núcleos poblacionales de Candelaria casco y Las Caletillas estaban separados por una gran finca que se llamaba PuntaLarga y que llegaba casi desde el corazón de la villa mariana hasta lo que se conoce hoy como Las Arenitas, terrenos que posteriormente compramos".

Son declaraciones de Antonio Plasencia en las páginas de Diario de Avisos del 28 de octubre de 1998, con foto de su futuro centro comercial, en las que el ya entonces presidente de la Federación Provincial de Entidades la Contrucción (FEPECO) hablaba con motivo de la construcción de la Rambla de Los Menceyes, a cargo de su empresa Promotora Punta Larga SL.  Después de Unos trabajos de urbanización que le otorgó en 1996 el Gobierno de Manuel Hermoso (CC) un año después de que el Ayuntamiento de Candelaria presidido por Lorenzo Suárez (PP) y con Rodolfo Afonso (CC) de primer teniente de alcalde presentara el proyecto.

Plasencia ganó no por ofrecer la oferta económica más baja, sino porque en el pliego de condiciones se contemplaba también la realización de obras complementarias de las que ya se encargaba el empresario con el desarrollo en el planeamiento de su Plan Parcial. ¿Y quién hizo el proyecto presentado por el Ayuntamiento? Pues en 1995 el Ayuntamiento informó que los financiaría la empresa que ganaría el concurso: Promotora Punta Larga, en el marco el Plan del Litoral encargado por el Ayuntamiento

Y todo sin olvidar que el desarrollo de ese recorrido corría a cargo del empresario en el Plan Parcial que había presentado 17 años antes. Eso sí: la vía era más estrecha y corta que una rambla, que fue la solución que se aportó en 1985 en las Normas Subsidiarias que se aprobarían dos años después para adaptar el Plan Parcial de Antonio Plasencia a la Revisión del Plan General del 1967 que debía cumplir con la Ley del Suelo de 1976. Según relata el informe jurídico encargado entregado al Ayuntamiento en 2008, la introducción de la actual Rambla de los Menceyes, comportó “no solo la alteración radical de la estructura viaria principal, sino también de la propia estructura parcelaria, cuya disposición dominante gira en el mismo sentido para acoplarse al nuevo eje estructurante”.

Entre esas parcelas, se encontraba otra (en el borde superior derecho de la delimitación en rojo del plano) propiedad de la Promotora Punta Larga de Antonio Plasencia… la destinada al Parque Urbano.  Para comprender ese cambio drástico que supuso la conversión del Plan Parcial de Antonio Plasencia en la denominada ASU-1 y la magnitud de la marcooperación urbanística, basta comparar el desarrollo  de la zona antes y después de la construcción de la Rambla de Los Menceyes.

Los proyectos del Ayuntamiento de Candelaria ya los hacía Plasencia antes de la Rambla

Eso de “junto con el Ayuntamiento” es una forma de decirlo…

15 años antes de que el Gobierno municipal de Lorenzo Suárez y Rodolfo Afonso enviaran al Gobierno canario el proyecto de la Rambla de Los Menceyes que habían anunciado que financiaría Promotora Punta Larga, en el marco del Plan del Litoral que le encargó el Ayuntamiento y que sirvió  para que el Ejecutivo de Manuel Hermoso (CC) le concedería el concurso a Promotora Punta Larga ,El  27 de noviembre de 1983 Diario de Avisos recogía  unas declaraciones del entonces alcalde de Candelaria Rodolfo Afonso (ATI-CC), cuando se encontraba en el segundo de sus tres mandatos, hablando sobre el germen de ese Plan del Litoral:

“El alcalde de Candelaria, Rodolfo Afonso, pasó a presentar el estudio de ordenación del litoral [el germen del Plan Especial del Litoral encargado a Plasencia] , del que dijo que el Ayuntamiento había hecho suyo el proyecto y que este había sido encargado por Antonio Plasencia en nombre del Ayuntamiento […Plasencia había consultado con el anterior alcalde  la posibilidad de realizarlo en nombre del Ayuntamiento lo que éste aceptó […] El Alcalde dijo “que el estudio de Antonio Plasencia era de su agrado” […]  El Estudio realizado por Antonio Plasencia en nombre del Ayuntamiento entusiasmó”.

Unas declaraciones que sirven para hacerse una idea del poder que ya tenía Antonio Plasencia en Candelaria en la década de los 80 en la que el empresario recibía homenajes por impulsar el Turismo en el municipio y conseguía publicidad y relevancia logrando que se contara que financiaba las fiestas del Carnaval de Candelaria e incluso, pagaba los sueldos de jugadores de equipos de fútbol de la comarca que llevaban meses sin cobrar. Su influencia y proyectos constructivos no sólo se extendieron por la Comarca, sino por toda la Isla.

El primero de los mandatos de Rodolfo Afonso, el alcalde con el que le iba y le iría tan bien a Plasencia,  fue durante la última década de la Dictadura en la que se aprobaron los planes parciales que se unirían al de Plasencia en Punta Larga, incluyendo el que  se encargaba del desarrollo del suelo en el que se encuentra ese chalet del empresario que incumple la Ley de Costas.

Antes de su tercer mandato, Lorenzo Suárez se encargó de enviar al Gobierno  el proyecto de la Rambla de Los Menceyes y, cuando Suárez también se fue  al Gobierno de Canarias para ser consejero de Presidencia (1997-1999) de Manuel Hermoso (CC), Rodolfo Afonso se convirtió en alcalde por tercera vez. Ambos eran, según aseguraba entonces el periodista Francisco Pomares, “hombres de Plasencia”.  El sustituto de Lorenzo Suárez, Rafael Súarez, pasó a ser primer teniente de alcalde y concejal de Urbanismo. Las fuentes consultadas aseguran que Suárez [Rafael] despachaba todos los jueves con Antonio Plasencia. Y no en el Ayuntamiento precisamente, sino en las oficinas de Promotora Punta Larga.

 

El árido para Punta Larga también salió del hoyo en Guímar de la condena a Plasencia.

Súarez [Lorenzo, no Rafael] fue ese consejero de Industria (1999-2001) del Gobierno de Manuel Hermoso que miró para otro lado durante las décadas de extracción ilegal de áridos en Güímar por las que Antonio Plasencia fue condenado y a él hizo referencia expresa en los últimos minutos del primer programa de ‘Despiertos’, Hoyos de Ambición.

Durante el periodo de la tercera alcaldía de Rodolfo Afonso (1997-2001) y el teniente de alcalde Rafael Suárez, el planeamiento de Plasencia en Punta Larga obtiene un impulso por parte del Gobierno municipal “que va a modificar el curso de los acontecimientos y que es el origen de la complicada situación urbanística a la que se refiere el presente informe”.

El impulso llega de la mano del concejal de Urbanismo que, según las fuentes consultadas despachaba cada jueves con Antonio Plasencia en la sede de Promotora Punta Larga y en forma de modificación de la delimitación de la Unidad de Actuación ASU 1. Al informe jurídico existente le resulta “obvio” que “ constituyó, sin el menor género de dudas, una modificación del planeamiento general municipal, porque no se limitó a realizar una nueva delimitación de su ámbito para ajustarla a la realidad topográfica o a la estructura catastral, sino que “excluyó parte de los terrenos originariamente incluidos” para eliminar “cargas urbanísticas de urbanización y cesión” de suelo.  Señala el informe que la recalificacíon de suelo a favor de Antonio Plasencia “explica el incremento de cargas de cesión”

Para los juristas, fueuna modificación del planeamiento general que no fue formulada y tramitada como tal, de donde se sigue su aprobación definitiva por órgano manifiestamente incompetente, y el apartamiento total y absoluto del procedimiento legalmente establecido, por lo que cabría postular la nulidad de pleno derecho del acuerdo de aprobación definitiva” que se produjo en diciembre de 1998 por parte del Pleno.

El informe jurídico de 2008 deja claro que no resulta posible un análisis más detallado del contenido de esta “redelimitación”, puesto que,” según parece, han desaparecido de los archivos municipales el expediente administrativo y la documentación técnica en la que se justificaba la modificación operada”  y destaca que “resulta extremadamente llamativa la observación contenida en el informe del entonces Secretario General del Ayuntamiento de Candelaria, don Aurelio Merino Calvo, en el que manifestaba que “… no tiene a su disposición la documentación técnica del proyecto de redelimitación del A.S.U. 1. [..]  indicación que resulta sorprendente porque quien la emite, en el seno de un informe que le ha sido requerido por la primera autoridad municipal, es precisamente el encargado y máximo responsable de la custodia de la documentación que obra en las dependencias municipales, y precisamente refiriéndose a un expediente administrativo cuya consulta resulta imprescindible para dilucidar buena parte de las cuestiones objeto de análisis”.

Esa nueva delimitación que el informe realizado para el ayuntamiento considera “nula de pleno derecho” dio lugar al desarrollo de la Unidad de Actuación ASU 1 B que “tampoco se ha ajustado a la ortodoxia urbanística, empezando por la ejecución de las obras de urbanización, que se han ido realizando de manera parcial y fragmentaria, sin contar siquiera con el imprescindible referente de un proyecto de urbanización que abarque el conjunto de la Unidad de Actuación”.

Sobre la falta de ese proyecto de Urbanización ya advirtió en 1993 el por entonces portavoz del PSOE en la oposición Gumersindo García en una muy dura carta abierta en respuesta a Antonio Plasencia en la que denunciaba irregularidades cometidas por el empresario en Punta Larga permitidas por el gobierno de ATI. García se convertiría, a partir de 2001, en el sustituto de de Rodolfo Afonso en la alcaldía hasta la llegada de Mari Brito en 2015. En 2016 Sindo García fue condenado a inhabilitación por prevaricación en favor de Antonio Plasencia al entregarle a dedo las obras en el campo de fútbol de Punta Larga, justo al otro extremo del barranco que lo separa de los terrenos del Parque Urbano. Fue Gumersindo García el alcalde que recibió en 2008 el dictamen jurídico en cuestión pero no actuó y documento quedó a la espera en un cajón, recordando  en silencio que “La obligación de acometer la elaboración de un Proyecto de Urbanización para la totalidad de los terrenos comprendidos en la Unidad de Actuación no es siquiera discutible, por exigirlo tanto la legislación urbanística vigente en el momento de la aprobación definitiva del Plan Parcial Punta Larga, y de las Normas Subsidiarias de 1987, como también las ordenanzas y la normativa urbanística de ambos instrumentos de ordenación”.

Además, el instrumento para desarrollar la ‘nueva’ Unidad de Actuación es la Junta de Compensación pero esta no fue legalmente registrada por Antonio Plasencia hasta 1999 por lo que, según el dictamen de los juristas, el acuerdo  “debe reputarse nulo de pleno derecho y carente de toda validez, porque su formulación, tramitación y aprobación se apartaron total y absolutamente del procedimiento legalmente establecido, y ello aunque las parcelas resultantes del proyecto quedaran inscritas en el Registro de la Propiedad” ya que a los firmantes del informe les resulta “sencillamente incomprensible que se produjera la inscripción en el Registro de la Propiedad de las parcelas resultantes” sin existir la Junta de Compensación.

Pero , ¿si la Junta de Compensación es “nula de pleno derecho” cómo puede estar obligada a hacer la obra del Parque Urbano y cumplir con cuantos compromisos queden pendientes de la ordenación de Punta Larga?

Recuerdan Díaz-Reixa y Garrido en su informe que “Los terrenos originariamente comprendidos en el ámbito del Plan Parcial Punta Larga (1980) eran propiedad única de don Antonio Plasencia Santos, cuyos compromisos urbanísticos han sido trasladados a las sociedades mercantiles o personas físicas a las que se haya transmitido la titularidad de las fincas originariamente comprendidas en el ámbito del PP Punta Larga, en virtud del principio de subrogación real [que establece el artículo 88 del Texto Refundido de la Ley del Suelo] “en especial, los compromisos que se hubieren de contraer entre el urbanizador y el Ayuntamiento, y entre aquél y los futuros propietarios de solares”. Dicho artículo establece que “la enajenación de fincas no modificará la situación de su titular en orden a las limitaciones y deberes instituidos por esta Ley o impuestos, en virtud de la misma, por los actos de ejecución de sus preceptos y el adquirente quedará subrogado en el lugar y puesto del anterior propietario en los compromisos que hubiere contraído con las Corporaciones públicas respecto a la urbanización y edificación”. Una normativa que ha seguido en vigor durante la Democracia y que, de aplicarse, convierte a Antonio Plasencia en el último responsable de que se cumpla uno de los compromisos que recoge la misma ley en su artículo 120: “Sufragar los costes de la urbanización”. Si no lo hiciere, ya el Reglamento de Gestión Urbanística (Real Decreto 3.288/1978, de 25 de agosto), estableció en los “Derechos, obligaciones y cargas de los propietarios” las consecuencias:  

Dicha norma en vigor cuando Plasencia presentó su Plan Parcial dejaba claro que“podrá edificarse en esta categoría de suelo, previa aprobación del Plan parcial y proyectos de urbanización correspondientes, antes de que los terrenos estén totalmente urbanizados, siempre que se cumplan los requisitos señalados en el artículo anterior y con los efectos expresados en el mismo”.  ¿Cuáles son?:

“ Que en la solicitud de licencia, el particular interesado […] se comprometa expresamente a la edificación y urbanización simultáneas. Que preste “fianza, en cualquiera de las formas admitidas por la legislación local, en cuantía suficiente para garantizar la ejecución de las obras de urbanización y se comprometa a no utilizar la construcción hasta tanto no esté concluida la obra de urbanización y a establecer tal condición en las cesiones del derecho de propiedad” . Ese compromiso debía alcanzar “todas las infraestructuras necesarias para que puedan prestarse los servicios públicos necesarios, tales como red de abastecimiento de aguas, saneamiento, alumbrado público y pavimentación de aceras y calzada, hasta el punto de enlace con las redes generales y viarias que estén en funcionamiento”.  Dicho reglamento recoge que “el incumplimiento del deber de urbanización simultáneo a la edificación comportará la caducidad de la licencia, sin derecho a indemnización, impidiéndose el uso de lo edificado, sin perjuicio del derecho de los terceros adquirentes al resarcimiento de los daños y perjuicios que se les hubieren irrogado. Asimismo, comportará la pérdida de la fianza”.

Y mientras, el Pelotazo de Las Teresitas

Ese año 1998 en que el Ayuntamiento de Candelaria impulsaba esa nueva delimitación de la Unidad de Actuación resultante de las Normas Subsidiarias “nula e pleno Derecho”,  CajaCanarias concedía el préstamo de la Operación Las Teresitas.  Cuando en 1987 se aprobaron las Normas Subsidiarias municipales de Candelaria que desarrollaban en Plan Parcial de Antonio Plasencia en Punta Larga, el empresario ya era consejero de CajaCanarias. No sería hasta casi una década después que el empresario  logra poner de director general de de la Caja de Ahorros pública a quien hizo posible el Pelotazo de Libro,  Rodolfo Núñez:

“Un día me llama Manolo [así llamaba a Manuel Hermoso, Rudy Núñez, en la entrevista publicada en el libro ‘La fortuna de hacer fortuna II’ (2009)] –los sábados por la mañana creo que se dedicaba a terminar tareas pedientes- y me dice que vaya a verlo a Presidencia”.

Núñez, que estuvo a las ordenes de Hermoso en Sodecan cuando el Manuel Hermoso era delegado provincial del Instituto Nacional de Industria (1976-1977) la dirigia, fue tras dirigir Binter y privatizarla,  asesor de Miguel Zerolo en la consejería de Turismo y Transporte en 1992, luego director general del gabinete de Presidencia de Manuel Hermoso (1993), lo que encadenó con la Dirección General de Transportes Aéreos y Marítimos y la Consejería de Obras Públicas, Viviendas y Aguas  antes de volver a coger la puerta giratoria  hacia la empresa gomera Fred Olsen en 1996… pero sólo durante unos meses:

 “Me comenta [Manolo] que ha ido a verlo Julián Sanz, quien le plantea que al año siguiente se vence su mandato al frente de la presidencia de la Caja. Me plantea la entrada de ser el sustituto pero de entrada le digo que no […]. Recuerdo que me llama Antonio Plasencia, a quien conocía de mi época en la Consejería y que sabía que era miembro del Consejo de Administración. Así que, otra mañana de sábado, quedo con el en el Olympo (cafetería sita en la plaza de La Candelaria, en Santa Cruz de Tenerife) y se lo comento. Me empezó a explicar cosas y decirme que era un insensato si renunciaba a lo mejor que me podía pasar. Tanto me dijo, tanto entusiasmo le puso a la hora de expresarse, que salí de allí directo a ver a Manolo para decirle que había cambiado de opinión” […] Conseguí llegar a la presidencia de la Caja como cuando corría por Las Teresitas pensando en que estaría algún día con una compañía aérea propia. Un sueño que se cumplió”. Lo que no aclaró en este entrevista Rudy fue lo que sí tuvo que aclarar en sede judicial antes de que reconocer guardaba su carnet de ATI y que le unía “una estrecha amistad con Manuel Hermoso”: que Antonio Plasencia le ‘prestó’ a Rodolfo Núñez cuatro millones de euros para que comprara Binter, justo después de que Rodolfo Núñez le ‘prestara’, como director general de CajaCanarias 5.500 millones de de pesetas a un testaferro para iniciar el “Pelotazo de Libro”.

Hoy Mírame TV ha adelantando que la Sala Segunda del Tribunal Supremo deliberará el próximo 27 de febrero, a puerta cerrada, el fallo de los recursos de casación presentados por las defensas de los condenados por el caso Las Teresitas. El cambio de parecer de los magistrados, que inicialmente habían anunciado la celebración de una vista pública previa para escuchar a las partes, permitirá adelantar la fecha de publicación de la sentencia.

“Con dinero y sin dinero…”

El empresario condenado por el caso Las Teresitas junto al exalcalde de Santa Cruz  Miguel Zerolo (CC), que también  le permitió una  cesión ilegal del parking al Corte Inglés que sigue sin resolverse y Arcila, concejal  Sí Se Puede, se comprometió en denunciar en Fiscalía, es también el que, todavía a día de hoy, se ve beneficiado por diferentes administraciones públicas.  El programa especial sobre la “Operación Plasencia” de Mírame TV,  obligó al presidente del Cabildo, Carlos Alonso, a paralizar la compra a dedo del edificio levantado en una parcela que el Ayuntamiento de Santa Cruz vendió a una empresa de Plasencia tres años después del cierre de la Operación de Las Teresitas. La empresa se llama Carlacand y es una de las sociedades mercantiles de la familia Plasencia  responsables, según el informe jurídico previo entregado al Ayuntamiento de Candelaria en 2008, que debe cumplir con las obligaciones y cargas de urbanización, cesión y equidistribución y los compromisos urbanísticos que se derivan originariamente del Plan Parcial Punta Larga. Carlacand también es una de las sociedades implicadas en los Convenios de la Cuarta Planta con los que el Ayuntamiento de Candelaria otorgó más aprovechamiento urbanístico en Punta Larga en los edificios que levantó Plasencia, a los márgenes de la Rambla de los Menceyes que también construyó con dinero público.

Las esculturas de los Menceyes que se encuentran en la Rambla, y le dan nombre, fueron instaladas por consejo de la Asociación Promenceyes Guanches, presidida por Antonio Plasencia. Estas esculturas de piedra eran las originales que se encontraban a la orilla de la Basílica de Candelaria, dándole la espalda a la mar que las deterioró. La asociación presidida   por Plasencia financió la instalación de las nuevas estatuas de bronce en 1993. Al final del paseo del conjunto escultórico un monolito lo recuerda y un nombre destaca sobre los demás junto a los Menceyes: “Antonio Plasencia Santos”.  

El mismo 25 de enero que el pleno del Cabildo cambió de estrategia con la “Operación Plasencia”, el Pleno de del Ayuntamiento de Santa Cruz trató de nuevo la cesión ilegal del parking público concedido a Inversiones Parque SA, otra de la sociedades de los Plasencia, a El Corte Inglés. Allí, el concejal de Izquierda Unida Ramón Trujillo tarareó una ranchera cuyas notas ya habían sonado en la promo del programa especial de Mírame TV sobre la Operación Plasencia: El Rey

“Con dinero y sin dinero,  hago siempre lo que quiero y mi palabra es la Ley”… 

 

Aunque también  es cierto que, la interpretación de la Ley que hizo una  reciente sentencia judicial, adelantada por Mírame TV,  sobre el parking publico  que también gestiona Inversiones Parqueen Punta Larga,  no le dio la razón a la familia Plasencia que intentaba que el Ayuntamiento le indemnizara por la creación de aparcamientos públicos en la zona y por las filtraciones de la plaza sobre el parking  de cuyas obras se encargó otra de las sociedades de los Plasencia: Promotora Punta Larga. La sentencia la ganó el letrado José María Garrido para el Ayuntamiento, uno de los expertos que firma el dictamen previo de 2008 a los que el Ayuntamiento quiere encargar el nuevo informe jurídico para averiguar si puede obligar a Plasencia a realizar las obras del Parque Urbano de 30.000 metros cuadrados en Punta Larga.

Por cierto, no es la extensión de su Parque Urbano lo único que tienen en común Punta Larga y Las Mantecas:

Reconocía Antonio Plasencia en la entrevista que le hizo Antonio Salazar para la primera edición del libro ‘La fortuna de hacer fortuna’ (2006) que su fortuna no comenzó con esta macrooperación en la Villa Mariana, a la que “acudía mucho a ver la Virgen “ antes de hacerse con los terrenos de Punta Larga: “Yo empecé en el Camino de Las Mantecas, no en Candelaria. Yo vine en el 57 de vacaciones [desde la Gomera]. Cuando volví fue casi con lo que me inicié en Tenerife. La finca era grande, de 60.000 metros cuadrados, y se desarrollo mucho, como toda aquella zona. La compré y con otro dinero posterior la pude hacer”.

Son los inicios de quien, no sin la colaboración de altos cargos de las administraciones públicas implicadas, sigue “siendo El Rey” de los Constructores en Tenerife desde hace más de medio siglo o, para ser más correctos , el Mencey.