La Policía Nacional ha desarticulado una banda acusada de traficar entre varias islas del archipiélago con hachís que recibía de Marruecos, para lo que usaba furgonetas de alquiler donde camuflaba la droga entre piñas de maíz.
Esta operación se inició a principios de este año y sigue actualmente abierta porque, tras el envío a prisión de los tres detenidos por orden judicial, no se descarta encontrar a más integrantes de este entramado criminal, según ha informado la Jefatura Superior de Canarias.
La investigación, desarrollada por la UDYCO de Las Palmas, ha permitido intervenir 350 kilos de hachís, varios vehículos, material empleado para preparar la droga y otros efectos, lo que ha generado a esta organización criminal, presuntamente dedicada a la recepción, preparación, transporte y distribución de hachís entre varias islas un perjuicio económico de unos 700.000 euros.
La Policía ha podido constatar que la organización recibía el hachís procedente de Marruecos y, tras su preparación, lo introducía en envíos aparentemente legales gestionados a través de empresas del sector logístico canario.
La organización contaba con transportistas encargados de recoger y entregar la droga siguiendo instrucciones previamente establecidas, para lo que empleaban furgonetas de alquiler para reducir el riesgo de ser detectada.