El Instituto Geográfico Nacional (IGN) confirmaba, a primera hora de este lunes, un repunte de la actividad sísmica en el entorno de la isla de Tenerife. Los sistemas de vigilancia han registrado un total de 131 terremotos, todos ellos de baja intensidad.
Todos ellos se han situado en una franja de profundidad de entre 5 y 18 kilómetros. Ninguno ha sido sentido por la población ya que no han superado el 1,6 de magnitud. Según los expertos, la actividad de estos últimos días ha sido intermitente y muy débil.
El primer evento fue registrado el 3 de abril a las 22:47 horas y la actividad ha continuado, por lo que recalcan que esta actividad no presenta un patrón repetitivo en forma de enjambres como la actividad observada desde febrero.
Los profesionales recuerdan que esto no aumenta, bajo ningún concepto, el riesgo de erupción volcánica a corto o a medio plazo ya que para que esto ocurra se deberían cumplir otros parámetros como la deformación del terreno, la expulsión de gases o la presencia de terremotos de mayor magnitud que sí puedan ser sentidos por la población.
El Instituto Geográfico Nacional sigue trabajando para poder detectar cualquier cambio, alteración o anomalía en la sismicidad o deformaciones que puedan indicar una evolución en la situación.