El Sindicato de Enfermería (SATSE) ha reclamado que el Gobierno y las comunidades autónomas alcancen un acuerdo en el próximo Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) para aprobar un nuevo sistema de financiación autonómica que garantice fondos finalistas destinados a la sanidad pública.
La organización sindical, que ha trasladado esta petición con motivo de la reunión que celebrará el CPFF este miércoles, 29 de julio, considera que, tras 17 años sin reformarse el modelo de financiación, resulta «urgente» actualizar un sistema que permita distribuir de forma más eficiente los recursos económicos del Estado entre las comunidades autónomas, especialmente los destinados a la asistencia sanitaria.
SATSE advierte de que el actual modelo no reserva legalmente un porcentaje fijo de la financiación autonómica para la sanidad, por lo que defiende la implantación de una financiación finalista que obligue a destinar una parte de los fondos transferidos exclusivamente al gasto sanitario, evitando que puedan emplearse en otras políticas o áreas de actuación.
A juicio del sindicato, esta medida permitiría garantizar una financiación estable para el Sistema Nacional de Salud (SNS), al margen de las prioridades políticas de cada Ejecutivo autonómico. «Se podrían asegurar recursos estables para la sanidad pública sin que otros intereses del Gobierno que haya en cada momento lleven a destinarlos a otras políticas, programas o áreas de actuación», sostiene la organización, que insiste en la necesidad de contar con un sistema sanitario «bien financiado y con los recursos económicos y materiales necesarios en todo momento».
Mayor control y evaluación del gasto
Además de asegurar una financiación suficiente, SATSE considera que el establecimiento de fondos finalistas obligaría a las comunidades autónomas a justificar el destino del gasto sanitario, favoreciendo un mayor seguimiento y evaluación de los recursos públicos.
Según el sindicato, este mecanismo contribuiría también a reducir las desigualdades en el acceso a la asistencia sanitaria entre los distintos territorios y garantizaría una mayor transparencia en la gestión de los fondos.
«No podemos permitirnos estar ni un año más con un mecanismo de financiación autonómica que no resuelva los problemas y necesidades de cualquier persona, independientemente de su lugar de residencia», subraya la organización.
Un sistema con financiación insuficiente
SATSE recuerda que el Sistema Nacional de Salud mantiene desde hace años un gasto público en sanidad equivalente al 6,4 % del Producto Interior Bruto (PIB), una cifra que, según denuncia, se sitúa por debajo de la media de los países de su entorno.
En este contexto, el sindicato alerta de que persisten importantes problemas estructurales, como el incremento de las listas de espera, la insuficiencia de plantillas de enfermeras, fisioterapeutas y otros profesionales sanitarios, así como la necesidad de renovar equipamientos e infraestructuras.
Por ello, reitera la necesidad de que el nuevo sistema de financiación autonómica garantice recursos suficientes para la sanidad pública y establezca mecanismos de seguimiento y control que permitan evaluar el impacto de la inversión en aspectos clave como la reducción de las listas de espera, el refuerzo de las plantillas y la modernización de los centros sanitarios.