Manuela Gil de León, de 75 años, salió de su hogar en Arinaga durante la noche de San Juan con destino a la playa. Sin embargo, desde esa salida, su rastro se ha desvanecido. La familia, que ya ha denunciado su desaparición, no tiene noticias de ella desde las 21 horas del domingo.
Por ello, hacen un llamado desesperado. «No sabemos nada, si pudo sufrir un resbalón, una bajada de azúcar, una caída… Nada», comentó Dayhara, su nuera, al medio de comunicación La Provincia. Desde la mañana del lunes, Dayhara ha participado en las búsquedas organizadas por voluntarios para rastrear la costa de Arinaga. A última hora del lunes, se encontró una toalla en la playa, aparentemente arrastrada por la marea, que se sospecha podría ser de Manuela Gil.
La Guardia Civil ha activado un amplio dispositivo de búsqueda por tierra, mar y aire para localizar a Manuela Gil de León, según informaron fuentes del Instituto Armado a Europa Press. El dispositivo incluye unidades de seguridad ciudadana, unidades aéreas, el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) y el servicio marítimo de la Guardia Civil.
Además, según el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes) 1-1-2, en las labores de búsqueda también participan un helicóptero de Salvamento Marítimo, la Policía Local, la Policía Canaria y el Servicio de Salvamento en Playas de Agüimes. Próximamente, se unirá también el helicóptero del Grupo de Emergencias y Salvamento (GES) del Gobierno de Canarias.
Manuela Gil de León desapareció el lunes por la tarde. Según la descripción proporcionada por la asociación SOS Desaparecidos, mide 1,60 metros, es de complexión robusta, tiene el pelo rubio y rizado, y los ojos castaños. La organización destaca que se trata de una desaparecida de alta vulnerabilidad.