El Gobierno de Canarias, a través de la Agencia Canaria de Protección del Medio Natural (ACPMN), ha ordenado la demolición de una granja de cabras en la desembocadura del barranco de Tirajana. La decisión se toma después de que el propietario ejecutara obras sin licencia en una parcela de 3.354 metros cuadrados, según fuentes del organismo público.
El expediente que dio lugar a esta decisión se inició en 2014 tras la denuncia de un particular. Cuatro años después, el propietario no había cumplido la orden de demolición, lo que llevó a la agencia a dictar en marzo de 2024 una orden de ejecución forzosa. La ACPMN asumirá el derribo de las instalaciones y cobrará los costos al propietario posteriormente. Debido a que el expediente data de hace una década, la sanción correspondiente ha prescrito, conforme a la Ley del Suelo de Canarias, que establece un plazo de prescripción de entre uno y tres años según la gravedad del incumplimiento.
El proyecto de demolición, valorado en 89.487 euros, ya ha sido sacado a concurso por la agencia. El objetivo es devolver el terreno a su estado natural, eliminando todas las estructuras construidas sin autorización. Entre las construcciones que desaparecerán se encuentran un garaje, dos cuartos, un aljibe de purines, corrales, varios cuartos de madera y estructuras construidas con amianto. Estas edificaciones se han levantado de forma precaria utilizando diversos materiales, como hormigón armado, palés de madera, plásticos y planchas, y se encuentran en malas condiciones.
Además, en la parcela ocupada por la granja se acumulan residuos peligrosos como bidones metálicos y plásticos. Las instalaciones están ubicadas en suelo rústico de protección de infraestructuras y equipamientos, según el Plan General de Ordenación de San Bartolomé de Tirajana. Aunque se permite el uso ganadero, la orden de demolición se debe exclusivamente a la ilegalidad de las obras realizadas.
Una vez adjudicados los trabajos de demolición, la empresa concesionaria tendrá un plazo de 20 días para ejecutar el derribo de las instalaciones.