Los residentes del barrio de Tenoya siguen enfrentándose a una notable falta de mantenimiento en su entorno. El Plan del Ciclo Integral del Agua (2024-2033), con una inversión de 857 millones de euros, y los macrocontratos de Limpieza, que alcanzan los 493 millones de euros en ocho años, parecen no tener impacto visible en este área del distrito Tamaraceite-San Lorenzo-Tenoya.
Los vecinos denuncian que hace más de ocho años que no se poda la ladera que acompaña la carretera hacia la plaza de Nuestra Señora de La Encarnación. Por ello, han tomado la iniciativa de limpiar la zona por su cuenta.
El llamado «camino de la cruz verde», que serpentea hacia Casa Ayala adaptándose al barranco, es uno de los puntos donde los vecinos intervinieron. Equipados con herramientas propias, los residentes dedicaron entre cuatro y cinco horas para podar un pequeño tramo, cargando sus coches con las bolsas de restos vegetales.
Esta acción comunitaria recuerda la última intervención municipal hace más de una década, cuando se necesitaron tres camiones para llevarse los restos de poda. Los residentes también limpiaron el camino que muchos usan para ir al centro de salud.
A pesar de los esfuerzos vecinales, la frustración crece. Según declaraciones recogidas por el medio de comunicación Canarias 7, los afectados han contactado en varias ocasiones con Esther Lidia Martín, concejala del distrito, sin resultados concretos. «Hace ya cuatro meses le dijimos que comunicara a Parques y Jardines la necesidad que tenemos y nos dijo que lo había solicitado, pero Zonas Verdes no ha hecho nada».
El presidente de la asociación de vecinos, José Julio Cabrera, señala que, tras una visita de la concejala de Parques y Jardines, Gemma Martínez, se realizaron dos intervenciones mínimas sin terminar. Además, otras zonas, como los alrededores del antiguo túnel de Machicao y la calle El Salvial, siguen esperando por atención.
«En una rotonda de la parte baja ves a diez jardineros y aquí nada», se queja Santana. A pesar de las promesas de inversiones millonarias en limpieza, los residentes de Tenoya se preguntan cuándo verán resultados tangibles en su barrio. También advierten del riesgo de desplazamiento del muro de la carretera, una preocupación que aún no ha sido abordada por las autoridades locales.