Mirame Tv

Cruzada vecinal a las antenas de telefonía móvil en La Salud Alto

En los últimos meses se han cuadruplicado las instalaciones en una azotea del barrio / Los vecinos denuncian “15 años de radiaciones” / Hace dos semanas se vivió un episodio de tensión en el que intervino la Policía

Tras 15 años conviviendo con las antenas de telefonía móvil instaladas en la azotea de una vivienda en La Salud Alto, los vecinos del barrio han empezado a movilizarse para exigir su retirada. Las instalaciones, pertenecientes a un conocido operador móvil, se han multiplicado por cuatro en el último año. El episodio de tensión más reciente ocurrió hace dos semanas cuando tuvo que intervenir la Policía Nacional. El dueño de la azotea en la que se encuentran las instalaciones pretendía alojar más antenas pero los vecinos de la Calle Acentejo de La Salud Alto paralizaron los trabajos de la grúa y discutieron e intercambiaron insultos con el propietario de la azotea por acceder a albergar más antenas móviles en su edificio. Los agentes consiguieron tranquilizar a los vecinos y apaciguar el nerviosismo que había provocado la situación entre ambas partes.

Este grupo de vecinos de la Calle Acentejo, unas 25 personas, teme que las radiaciones que generan estas instalaciones afecten a su salud. “Noto que desde hace algunos meses no duermo bien y buena parte de los vecinos estamos igual, con problemas de descanso. Constantemente tengo que llevar a mi madre al médico y no queremos más enfermedades en el barrio”, dice José Francisco Sánchez, vecino de La Salud Alto. Mercedes Fuerte, la madre de José Francisco, remitió hace 15 años, en el momento en que empezaron a instalarse las antenas, al Ayuntamiento santacrucero una denuncia para que se retiraran de esta zona urbana y que no perjudicara a la salud de los vecinos. “En el Ayuntamiento nadie volvió a dirigirse a mí, ni la Policía ni ningún concejal, no me hicieron caso, y con los años la cosa ha ido a más y cada vez hay más antenas en la azotea”. Mercedes ha hecho un segundo intento y a finales del pasado año enviaba a la Gerencia de Urbanismo un nuevo escrito “para comprobar si la instalación cuenta con las preceptivas licencias urbanísticas, de obra y de instalación previstas legalmente por la normativa que le es de aplicación y de obligado cumplimiento”, según reza el escrito. Mercedes asegura además estar preocupada no sólo porque “las antenas producen ruidos que alteran el sueño” sino porque cerca hay un centro escolar y le “inquieta” pensar que la salud de los escolares se pudiera ver afectada.

El centro educativo que se encuentran en la zona es el Colegio Hispano. Su administradora, Ana María Prieto, ha mostrado la predisposición del centro a colaborar con los vecinos “para beneficio de todos”. Entre los trabajadores del colegio y los padres y las madres de los alumnos se están recogiendo firmas de apoyo para exigir su retirada. “Hay que tener en cuenta que cualquier antena produce radiación y estamos hablando de niños que pasan muchas horas en este colegio”.

La propia Asociación de Vecinos Santiago Apóstol del barrio ha decidido encabezar la protesta en solidaridad con la Calle Acentejo y exigirá al ayuntamiento que actúe para retirarlas y mediará con el vecino para que entre en razón dado que de momento se ha limitado a decir que sus antenas “no causan daños a la salud”. “Por lo pronto hemos emprendido también una recogida de firmas que ya ha superado los 100 apoyos, aunque el ritmo de la recogida es lento porque la mayoría de viviendas de esta zona son casas terreras”, asegura su presidente, Yeray Lorenzo. La Asociación cree que si los vecinos de El Sobradillo han conseguido retirar las antenas de telefonía móvil tras mucha presión “nosotros también podemos conseguirlo”, y están dispuestos a buscar cualquier vía para parar futuras instalaciones “aunque las antenas en la azotea cumplan la legalidad, porque esos 25 vecinos necesitan del apoyo de todo el barrio”.

La Plataforma de Afectados por Antenas de Telefonía Móvil de Tenerife, ‘Planmocan’, está empezando a estudiar el caso ante el incremento sustancial de instalaciones en la zona y ha ofrecido orientación a los vecinos para que sepan “cómo se puede luchar contra las antenas”, según Antonio Porras, Secretario de la Plataforma. “Tenemos una ley nacional que es demasiado permisiva para todos los operadores; estamos hablando de grandes multinacionales que tienen mucho poder y tienen muchas conexiones políticas, y utilizan todos los medios posibles para poder mantener esa competencia”. Para Porras, “la ubicación de las antenas de telefonía móvil en las cercanías de las viviendas está matando a mucha gente”. Asegura que “los datos no engañan” y ponen de manifiesto que “cada año la cifra de muertes en la isla por culpa de las antenas supera la decena”. Desde ‘Planmocan’ recomiendan a los escépticos que se informen al respecto porque “la incidencia de las antenas en la salud de los ciudadanos que viven cerca de donde se ubican cada vez está más clara”. Antonio Porras insiste en que estamos hablando de un problema que causa muertes “por las altas emisiones de los repetidores colocados a pocos metros de las casas”.