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La Cámara de Comercio y CaixaBank prevén un 5% de crecimiento para Canarias en 2021

Pudiendo alcanzar un 7% en 2022 siempre que sea posible mantener controlada la pandemia

 

La economía canaria mantuvo un significativo dinamismo durante los meses de verano que fue aumentando en intensidad desde julio hasta septiembre. Recuperación en ascenso que, además, deja entrever unas expectativas positivas para el cierre del año atendiendo a las previsiones de incremento progresivo en la entrada de turistas internacionales y al mejor comportamiento esperado del consumo, tanto de residentes como de no residentes, siempre y cuando la evolución de la pandemia lo permita.  Esta es la conclusión que se extrae de la presentación del último Boletín de Coyuntura Económica de Canarias que ha presentado en el día de hoy La Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife en colaboración con CaixaBank.

Teniendo en cuenta este balance las proyecciones de crecimiento que se hacen desde la Cámara Oficial de Comercio de Santa Cruz de Tenerife no varían respecto a las que ya apuntaban desde hace meses, trazando un crecimiento esperado del PIB en el entorno del 5% para el año 2021, variación inferior al de las proyecciones macroeconómicas previstas para la economía nacional que sitúan el crecimiento del PIB alrededor del 6%.

En palabras del presidente cameral, Santiago Sesé, "si la pandemia se mantiene controlada, el crecimiento en 2022 mejorará y se situará por encima de las previsiones de crecimiento para el conjunto de España (5,9%), pudiendo alcanzar este una tasa de variación superior al 7%, a pesar de que muchas variables irán moderando y estabilizando sus tasas de crecimiento. De esta manera la economía canaria alcanzaría su nivel prepandemia en la segunda mitad del año 2022".

Por su parte, el director territorial de CaixaBank, Juan Ramón Fuertes, coincide en las proyecciones de crecimiento de La Cámara pues el servicio de estudios CaixaBank Research prevé un crecimiento del 5,2% del PIB para 2021 y del 7% para 2022. En este sentido afirmó que “confiamos en que la recuperación del turismo, tanto de la UE como el doméstico, que está siendo clave para la reactivación de la economía canaria, con la expectativa de que la temporada alta para el sector turístico sirva de estímulo para mantener a Canarias como un destino competitivo y contribuya a normalizar la rentabilidad del sector”.

El elevado nivel de vacunación alcanzado en Canarias permitió ir reduciendo la incidencia COVID entre la población y con ello se fueron levantando las restricciones a la movilidad y a la actividad económica que tanto han dañado a la economía desde comienzos de 2020. En paralelo, los principales países emisores de turistas también fueron eliminado sus prohibiciones posibilitando la entrada de 1.594.612 turistas extranjeros durante el periodo estival, algo más de un millón por encima de los que se recibieron en el verano de 2020, pero aún 1,5 millones menos que los recibidos en el verano de 2019, donde se contabilizaron un total de 3.023.979 turistas extranjeros, traduciéndose en una pérdida del 47,3% (1.429.367 menos en cifras absolutas).

El consumo mejoró poco a poco por el levantamiento de las restricciones y por la eclosión de la demanda que ha estado embolsada durante todos los meses de pandemia. La población local y turística está recuperando el tiempo perdido y eso ha impulsado la demanda de bienes y servicios, con un incremento del consumo tanto entre los residentes como entre los turistas cuyo gasto medio se situó en los 157€/persona/día en el mes de septiembre. Este indicador es superior al de septiembre de 2019, cuando el gasto medio era de 150€ por los visitantes del archipiélago.  Por su parte el Índice de Comercio al por Menor (ICM) a precios constantes fue durante el periodo estival un 1,9% mejor que el registrado en el verano de 2020, especialmente por el aumento en las ventas durante el mes de septiembre (5,2%). Sin embargo, la variación del acumulado de enero a septiembre aún se muestra débil con una variación del 0,8% respecto al mismo periodo del año anterior, muy por debajo del crecimiento nacional que registró una variación del 4,5%.

El director territorial de CaixaBank destacó también que "el consumo experimentó en el tercer trimestre de 2021 un crecimiento del 10% respecto al mismo período de 2019 y un aumento de 7 p.p. respecto al segundo trimestre de 2021, indicadores que incluyen el gasto y reintegros con tarjetas emitidas por CaixaBank y el gasto de no clientes en TPV de la entidad. En el ámbito del consumo presencial con tarjeta, las mejoras más destacables se observan en los sectores de ocio, restauración y turismo, junto a la tendencia en la sustitución del pago en efectivo por el pago con tarjeta, el auge del e-commerce y las ventas online. En lo que respecta al gasto turístico extranjero, también durante el tercer trimestre de 2021 observamos un punto de inflexión con registros no vistos desde el inicio de la pandemia, algo que sin duda apunta hacia el inicio de una necesaria recuperación".

Desde el lado de la oferta el interés de todos los agentes en recomponer la situación económica previa a la pandemia ha acelerado la recuperación. Las empresas pusieron de manifiesto una recuperación en sus resultados durante el periodo estival con un porcentaje cada vez menor de respuestas desfavorables sobre el comportamiento de su actividad. Si a esto se le suman unas previsiones para el invierno positivas marcadas por unas buenas expectativas para la temporada alta turística, tal y como apunta la recuperación de la conectividad, y una esperanzadora campaña de Navidad para el sector comercial, resulta que el Indicador de Confianza Empresarial en Canarias es el que más crece de todo el territorio nacional con una variación del 10,1% en el mes de octubre. Una mayor confianza que se aprecia en el conjunto de sectores de la economía y en todas las islas del archipiélago, salvo en la isla de La Palma por el impacto que está teniendo y tendrá la erupción del volcán.

También se produce por segundo trimestre consecutivo un crecimiento en la media de empresas inscritas en la Seguridad Social, un 1,3% por encima de las existentes el mismo trimestre de 2020 cerrándose el mes de septiembre con 58.909 empresas con trabajadores a su cargo, 804 por encima de las existentes en septiembre de 2020 pero 2.365 menos que las registradas dos años antes, en septiembre de 2019.

Las ayudas económicas inyectadas a las empresas vía subvenciones directas han contribuido a incrementar el dinamismo en el tercer trimestre y lo seguirán haciendo en el cuarto. En total, se van a inyectar al sistema más de 1.300 millones de euros con los que compensar pérdidas y hacer frente a deudas financieras y no financieras.

La mejora del mercado de trabajo ha sido notable en términos de afiliaciones y también atendiendo a los descensos experimentados en el número de personas acogidas a un ERTE o el número de parados inscritos en las oficinas de empleo público. Del mismo modo los datos de la última Encuesta de Población Activa muestran un importante impulso en el número de ocupados con crecimientos trimestrales y anuales muy superiores a los registrados para el conjunto de España en los mismos periodos. Sin embargo, el importante avance de la población activa en el archipiélago ha impedido que el número de parados descienda, situándose la tasa de paro en el 23,9%, la mayor del conjunto de Comunidades Autónomas, 1,2 puntos inferior a la del año anterior y 9,3 puntos por encima de la nacional (14,6%).

Las previsiones a corto plazo apuntan una intensificación de la evolución positiva que ha tenido la economía canaria durante el periodo estival y en un efecto arrastre sobre el empleo, especialmente en las ramas de actividad más afectadas por la pandemia, esto es, la hostelería, el comercio y los transportes.

Este escenario de recuperación también podría acelerarse con los fondos Next Generation a través del Plan de Recuperación y Resiliencia, con una aportación que podría ser notable en el PIB de la economía además de contribuir a su transformación para que sea más sostenible, competitiva y productiva. Para ello será imprescindible que se seleccionen los mejores proyectos y se pongan todos los medios necesarios para garantizar la gestión y la ejecución de estos en tiempo y forma.

Sin embargo, destaca Sesé, "no hay que olvidar que los Fondos Europeos también traen asociados unos compromisos como país que conllevarán cambios impositivos, en el marco regulatorio laboral y en el de las pensiones, que de no aplicarse de la forma y en los tiempos adecuados podrán restar capacidad de crecimiento a la economía al no estar preparadas las empresas para asumirlos en un momento en el que la recuperación aún es incompleta y las empresas se encuentran muy debilitadas".

En este sentido, concluye Sesé, "los cambios que se adopten deberán contar con el acuerdo de todos los agentes económicos y sociales y sería conveniente también con el consenso de todos los grupos políticos ya que se trata de decisiones transcendentales para el país que se han de establecer con el compromiso de todos para que su ejecución sea un éxito en el tiempo y no un motivo de continuos enfrentamientos que, lejos de hacernos avanzar, nos restan estabilidad y capacidad de recuperación".

Fuertes, por su parte, destaca el papel de la política económica, "que continuará siendo clave en el ámbito empresarial para los próximos meses, junto a la gestión ágil y eficaz de los fondos Next Generation EU para que las empresas puedan sufragar inversiones en digitalización, sostenibilidad y mejora de infraestructuras, que actualmente son difícilmente asumibles por un tejido empresarial que ha sufrido los estragos de la pandemia, pero que serán muy necesarias para salir fortalecidos de esta crisis".