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El Banco Popular quiere dejar a Belén y a sus cuatro hijos en la calle

La entidad se niega a renegociar las condiciones de su hipoteca / Belén y su marido llevan desde 2013 en paro / Teme un desahucio y lamenta la pasividad institucional

Belén tiene 36 años. Ella y su marido, de 35, se quedaron en paro en el año 2013. Ella era camarera de piso, y él peón de la construcción. Este matrimonio tiene cuatros hijos menores de edad, el último de ellos de tan solo 15 meses de vida.

Compraron una casa en Cuevas Blancas, en Santa Cruz de Tenerife, pero las vueltas de la vida podría dejarles en la calle. Belén y su marido tienen 2 hipotecas con dos bancos, el BBVA y el Banco Popular. Debido a su complicada situación económica han pedido una moratoria o alguna fórmula para pagar una cuota menor al mes porque no pueden hacerle frente (las dos hipotecas suman 542 euros mensuales). La razón por la que tienen que pagar dos hipotecas es porque así se los cerró un bróker que intermedió en la operación de compra y al que han intentado buscar, pero no tienen noticias sobre su paraderoEl BBVA les ha propuesto unas condiciones  que aliviarían de las cargas de la hipoteca a la familia pero necesitan que el Banco Popular también las acepte. El problema es que el Popular no quiere. De hecho en julio de 2015 la familia recibió una carta de ejecución hipotecaria para que reconocieran la deuda que acumulan, en torno a 45.000 euros.Presentaron un recurso para ganar tiempo en lo que intentan negociar una solución con los bancos. El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, asegura Belén, les dice que desde febrero trabajan en ello pero no saben nada más.

Si se agota el tiempo lo próximo será un desahucio, y Belén, su marido y sus cuatro hijos se quedarían en la calle. Han agotado el paro y no cobran ninguna ayuda. Están empezando a tramitar la PCI. Deben una cantidad importante a la comunidad de vecinos y sufren cortes de luz constantemente por impago. Belén no pide dinero, solo quiere que algún organismo medie en la negociación con las entidades financieras para evitar que le quiten su casa. La familia no tiene ingresos por lo que el pago de una hipoteca tan alta ahora mismo es inasumible.

Belén lamenta que la situación haya terminado afectando a sus hijos mayores, unos gemelos de 15 años, que son conscientes de la situación familiar. Hasta el momento Belén ha conseguido sacar a su familia adelante gracias al apoyo de su entorno y de algunas ONG que les facilitan alimentos. Asegura que no es ni mucho menos el único caso en su barrio y hace un llamamiento a los bancos para exigirles que cumplan su palabra. El Banco Popular es una de las entidades que han adquirido el compromiso de no desahuciar a familias en España que por su situación económica no puedan hacer frente al pago de una hipoteca como la de Belén.