Mirame Tv

La Audiencia Provincial mantiene vivo el 'Caso Corredor'

El Tribunal desestima el recurso contra la reconstrucción del auto que autorizó las primeras escuchas / Clavijo continúa imputado a la espera de que se resuelvan las apelaciones contra el sobreseimiento

El Caso Corredor ha resucitado tras el parón judicial del mes de agosto. Una resolución de la Audiencia Provincial, de fecha 14 de septiembre, a la que ha tenido acceso mirametv.com, desestima el recurso presentado contra la decisión del juez César Romero Pamparacuatro de reconstruir el auto de 21 de abril de 2010 que autorizó las primeras escuchas telefónicas. El fallo mantiene vivo el grueso de la pieza principal, por la que se investiga al empresario y abogado Evaristo González Reyes por diferentes delitos, entre los que destaca una presunta estafa a la Seguridad Social de más de cuatro millones de euros.

De haber prosperado el recurso de uno de los imputados, Francisco Celestino Barreto, al que se adhirió la defensa de Evaristo González, habrían quedado anuladas todas las intervenciones telefónicas que tuvieron lugar entre abril y septiembre de 2010. No hay que olvidar que, a petición de la Fiscalía, la juez sustituta Teresa Álvarez de Sotomayor Soria ya tumbó hace unos meses, también por la ausencia del auto que las tendría que haber motivado, los pinchazos que se desarrollaron entre octubre de ese año y junio de 2011. En este caso, sin embargo, la resolución judicial pudo ser reconstruida por Pamparacuatro al haberse encontrado una copia en formato digital. Incluso, se llegó a abrir una investigación, posteriormente archivada, ante la posibilidad de que la ausencia del documento pudiera ser debida a una posible sustracción.

El auto de la Audiencia Provincial tira por tierra todos los argumentos planteados en el recurso. Los magistrados afirman que "carecen de sentido las insinuaciones de la parte apelante acerca de una falta de control judicial de la medida adoptada o de la eventual comisión de un delito de falsedad documental". Insiste el Tribunal en que la copia que se aportó durante la instrucción "hubo necesariamente de extraerse de la base de datos, en la que ya figuraba como definitivo el 23 de abril de 2010".

La Audiencia considera "incomprensible" el extravío del auto, pero incide en que ha sido subsanado con "las suficientes garantías de fiabilidad". Para ello se basa también en que "se incorporaron al expediente los oficios remitidos ese mismo día 21 de abril de 2010 a las compañías telefónicas".

 

Imputaciones

En el auto de la Audiencia Provincial figura como imputado el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo. Esto se debe a que la acusación particular recurrió el pasado 23 de abril el sobreseimiento provisional de la pieza separada que afecta al exalcalde de La Laguna, y a otras trece personas, dictado por la juez sustituta. Entre otros argumentos, la defensa del denunciante del caso, Carlos Calderón, sostiene que el archivo se dictó sin que se llevaran a cabo algunas pruebas que previamente había solicitado César Pamparacuatro.

Hasta que no exista una respuesta judicial al respecto, que declare firme la decisión de primera instancia, se mantienen todas las imputaciones. Cabe recordar que con su nueva condición política, Clavijo pasa a estar aforado, lo que obligaría, en el caso de estimarse el recurso, a trasladar todo el caso a un órgano judicial superior, en este caso el Tribunal Superior de Justicia de Canarias.

La pieza principal del Caso Corredor investiga la presunta trama corrupta tejida por Evaristo González Reyes, al que se le imputa una supuesta estafa de 4,5 millones a la Seguridad Social. Según los resultados de la investigación que llevó a cabo la Policía, el conocido abogado lagunero desarrolló una red de empresas colchón y hombres de paja; un ficticio imperio empresarial que supuestamente le permitió defraudar cantidades millonarias a la hacienda pública durante años. Cuando la juez anuló los nueve meses de escuchas que tuvieron lugar entre octubre de 2010 y junio de 2011, en el auto hizo especial hincapié en que se mantenía la instrucción vinculada a estos delitos, para los que existen numeroso material indiciario más allá de los pinchazos telefónicos.